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Caos nacional en albergues

La Gran Familia
La Gran Familia

El operativo federal en el albergue para menores “La Gran Familia”, en Zamora, Michoacán, destapó el desorden en el que operan los albergues públicos y privados del país: no hay registros oficiales, se desconoce el número exacto de los niños y jóvenes que resguardan y el mal estado de las instalaciones pone en riesgo sus vidas. El caso del centro que dirigía “Mamá Rosa” podría replicarse en otro lugar de México.

Las cifras oficiales dan cuenta del caos: en el censo 2010, el Inegi reportó que más de 19 mil menores vivían en albergues públicos o particulares. Pero tres años después, el mismo organismo dio a conocer que cerca de 11 mil menores vivían en este tipo de instituciones.

De estos 11 mil menores, treinta por ciento estaba en albergues de gobierno. El resto, en privados.

El DIF nacional, organismo encargado de la política pública para proteger a los menores en desamparo, también carece de un diagnóstico confiable.

En un proyecto para construir un nuevo albergue al sur de la ciudad de México, señaló: “los datos de menores institucionalizados en hogares privados son relativamente inciertos pues a pesar de existir un monitoreo por parte de las autoridades locales, los hogares privados no realizan los reportes en tiempo ni forma”.

En el año 2006, la investigadora Elena Azaola recorrió 55 albergues en cinco estados del país y encontró que 73 por ciento de los establecimientos no cuentan con supervisión de las autoridades, siete de cada 10 carecen de personal capacitado y no tienen protocolos de atención.

La académica dijo a la primera emisión de Noticias MVS que estas condiciones tendrán efectos posteriores, precisamente cuando los niños se reintegren a la sociedad.

“Cuando recibieron toda esa base de abusos, de abandono, de la indigencia, de  violencia, de golpes, de ignorarlos, de humillarlos, qué van a dar esos niños cuando sean grandes: lo mismo que recibieron, entonces no nos espantemos de la violencia espantosa de nuestro país, ese sería mi resumen, no nos espantemos si estamos abandonando a la infancia y a los jóvenes   de la manera como se les abandone”.

 

Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México, sostuvo que el estado mexicano no tiene capacidad para supervisar todos los albergues, lo cual se agrava por la corrupción e impunidad que predominan en todos los niveles de gobierno.

El sistema DIF más allá de gente muy valiosa y comprometida puede intentar hacer cosas, no tiene ni la capacidad instalada ni el marco jurídico ni el personal apropiado para atender esta realidad.

Sobre el albergue de La gran Familia en Zamora, Michoacán, sostuvo que refleja la falta de actuación de las autoridades en todos sus niveles:

“La verdad es un doble lenguaje el que han manejado las autoridades porque se llaman a sorpresa cuando es su obligación supervisar, no tendrían de qué sorprenderse, porque su obligación a nivel federal, estatal y municipal era realizar la supervisión.

La declaratoria de sorpresa es en realidad una autoconfesión de la grave omisión que han tenido para más de 30 mil niños y niñas en 700 instituciones, de los cuales no cuales sabemos su situación jurídica ni integridad, ni cuándo van a salir de estos espacios”.

 

Albergue Graciela Zubirán
Albergue Graciela Zubirán

Dentro de los albergues que administra el DIF Nacional las cosas no marchan mejor. La dependencia federal registró un proyecto de inversión ante la Secretaría de Hacienda para demoler y reconstruir la Casa Hogar para Niñas “Graciela Zubirán Villarreal”, ubicada a un lado de ciudad universitaria.

En el documento oficial el DIF argumenta que el espacio actual presenta 12 problemáticas que interfieren con el funcionamiento del albergue; entre las cuales destaca:

  • Dificultad en el cuidado y vigilancia de las niñas
  • Riesgo de ingreso de personas ajenas al inmueble.
  • El sistema contra incendio es obsoleto y requiere ser reemplazado.

 Ver documento completo DIF NacionalDIF Albergues

El proyecto del DIF Nacional no vacila en advertir que este albergue representa “un contundente riesgo para sus ocupantes, dando pie a la avería de equipos, goteras, apagones, fugas, inundaciones, colapsos, cortos circuitos e incluso incendios, llegando al grado dar lugar a percances mayores que desencadenen pérdidas materiales y humanas”.

El lugar atiende a niñas en circunstancias de violencia familiar, falta de recursos económicos, carencia de vivienda, orfandad parcial o total, víctimas de explotación sexual, abandono, víctimas de desastre natural, entre otras. Atiende actualmente a 114 niñas de entre 9 y 18 años de edad.

Un informe de este año sobre las Procuradurías de la Defensa del menor y la familia del DIF Nacional sostiene que 2013 cerró con  15 mil 700 menores institucionalizados, de los cuales 12 mil 869 son niñas y 12 mil 831 niños. Las cifras contradicen a las publicadas por el Inegi.

Sin embargo, no indica si están en albergues públicos o privados ni señala cuáles son sus condiciones de vida.

El equipo de la primera emisión de Noticias MVS solicitó una entrevista con el DIF  nacional para conocer su versión, pero no se dio respuesta.

 

Publicado en MVS Noticias 6 de agosto

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