Investigan a Apple por orquestar aumento en el precio de los libros electrónicos

El Departamento de Justicia de Estados Unidos advirtió a Apple y cinco de los mayores editores de EU que planea demandarlos por coludirse para subir el precio de los libros electrónicos.

Varias de las partes mantienen conversaciones para resolver el caso antimonopolio y cortar antes la batalla legal. En caso de que estas conversaciones tengan éxito los resultados tendrán grandes repercusiones para la industria, en primer lugar un abaratamiento de los libros electrónicos para los consumidores. Sin embargo, no todos los editores se encuentra en estas pláticas.

Los cinco editores que están involucrados son: CBS Corp. S Simon & Schuster Inc; Hachette Lagardere SCA Book Group, Penguin Group de Pearson PLC (Estados Unidos); Macmillan, unidad de grupo editorial Georg von Holtzbrinck GmbH, y HarperCollins Publishers, una unidad de News Corp, empresa que posee The Wall Street Journal.

Los portavoces de los cinco editores y el Departamento de Justicia declinaron hacer comentarios. Apple, que introdujo una nueva versión del iPad este miércoles también se negó a comentar.

El centro del caso es el intento de Apple de cambiar la forma en que los editores cobran por los libros electrónicos, sobre todo  desde la introducción del iPad a principios de 2010. Tradicionalmente, los editores vendían los libros a los minoristas a la mitad del precio que se indicaba en la portada. En virtud de dicho “modelo mayorista” los libreros tenían la libertad de bajar el precio de portada si así lo deseaban. La mayoría de los libros físicos se venden utilizando este modelo.

Para edificar su liderazgo en la venta de E-books, Amazon vendió bestsellers en 9.99 dólares para alentar a los consumidores a comprar los lectores electrónicos Kindle, estrategia que disgustó profundamente a los editores por temor a que los lectores se acostumbraran a comprar libros electrónicos baratos, lo que finalmente minaría la capacidad de vender títulos más caros.

Los editores temían que con el paso del tiempo minoristas como Barnes & Noble serían incapaces de competir con los descuentos de Amazon, dejando sólo un gran comprador capaz de dictar los precios en la industria. En esencia, temían correr la misma suerte que las compañías discográficas en manos de Apple, cuando iTunes se convirtió en el jugador dominante en la venta de canciones por 99 centavos.

Al preparar la introducción al mercado del iPad, Steve Jobs sugirió pasar a un “modelo de agencia”, bajo el cual los editores fijarían el precio de los libros y Apple tomaría 30 por ciento de la operación. La compañía de la manzana estipuló que las editoriales no permitirían que los minoristas rivales vendieran los mismos libros a un precio menor.

“Les dijimos a los editores, ‘vamos a la agencia, ustedes fijan el precio y nosotros obtenemos nuestro 30%, y sí, el cliente paga un poco más, pero de todas formas eso es lo que ustedes quieren'”, afirmó Steve Jobs, según fue citado por su biógrafo, Walter Isaacson.

Entonces, los editores tuvieron la oportunidad de imponer el mismo modelo a toda la industria.  Jobs le dijo Isaacson: “Se fueron a Amazon y dijeron, ‘van a firmar años del contrato de agencia o ya no les vamos a dar los libros'”.

El Departamento de Justicia cree que Apple y los editores se pusieron de acuerdo para subir los precios en toda la industria y está dispuesto a demandarlos por violar las leyes federales antimonopolio, afirman personas familiarizadas con el asunto.

Los editores se han unido para negar que actúan en conjunto para aumentar los precios. Le dijeron a los investigadores que la agencia empuja la competenciaen la industria al permitir más librerías electrónicas.

William Lynch, director ejecutivo de Barnes & Noble, afirmó ante el Departamento de Justicia que abandonar el modelo de agencia resultaría en que un solo jugador ganaría mayor participación en el mercado, según las fuentes consultadas. Una portavoz de Barnes & Noble no quiso hacer comentarios.

Antes de establecer precios mediante la agencia, Amazon vendía best-sellers digitales por menos de lo que pagaba por ellos (mediante esquemas de publicidad NE), una estrategia de marketing que preocupó a algunos editores porque podría hacer menos atractivo el mercado de libros digitales para los minoristas.

El argumento de los editores de que el organismo de fijación de precios incrementa la competencia no ha convencido al Departamento de Justicia. Los abogados del gobierno han puesto en duda que la competencia haya aumentado mientras los precios subían.

No está claro si las conversaciones entre las empresas llegarán a una solución. “Las negociaciones han tenido muchas vueltas”, dijo el ejecutivo de una de las editoriales.

Otro funcionario editorial dijo que “el acuerdo ha sido considerado por razones pragmáticas, pero no estamos cerca de lograrlo” Esta persona dijo que hay significativos costos legales asociados. “Se tiene que considerar una solución, ya sea que sea justo o no”.

Contratos como los de Apple no permiten a los editores vender libros a compradores a un precio más barato. Tales términos, conocidos como “nación más favorecida” han provocado el escrutinio del Departamento de Justicia con el objetivo de ver por el salud de la compentencia.

Una idea sugerida por los editores para resolver el caso es el de preservar la agencia pero permitiendo descuentos para los libreros, según las personas familiarizadas con el asunto.

Entre los temas que el Departamento de Justicia analiza es el intento de tres editores de crear una “ventana” para la venta de libros electrónicos a finales de 2009, según personas familiarizadas con el asunto. En ese diciembre, Simon & Schuster, HarperCollins y Hachette retrasaron la publicación electrónica de algunos títulos por tiempo limitado, para favorecer la venta de la edición de tapa dura.

La Unión Europea dijo que también investiga las acusaciones. Varias demandas colectivas y consolidadas han sido presentadas en un tribunal federal de Nueva York.  Este mes Apple desestimó el caso, argumentando que no se coordinó con todos los editores. “La entrada de Apple ha creado una nueva competencia en la distribución de libros electrónicos y un grupo mucho más grande de consumidores”, escribió la compañía en su moción.

Para los editores, los ingresos por Ebooks siguen siendo el segmento de mayor crecimiento de la industria, justo cuando la venta de libros físicos va en declive.

En 2011 las ventas aumentaron al doble y se situaron en 970 millones, según una encuesta aplicada a 77 editoriales de la Asociación de Editores Americanos. Mientras más consumidores migren a los lectores electrónicos y las tablets el número de lectores digitales se incrementará.

Al mismo tiempo, hay menos locales en los que se oferten libros físicos, destacando la liquidación el año pasado de Borders Group Inc, la segunda mayor cadena de venta de libros en  Estados Unidos. Además, la cadena de librerías más grande de ese país, Barnes & Noble, cada vez dedica más espacio a productos no relacionados con libros, como la venta de juguetes y juegos educativos.

 

Por  THOMAS CATAN And JEFFREY A. TRACHTENBERG

Nota principal del The Wall Street Journal. 8 de marzo 2012

 

Traducción SBH

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