Piensa mal y…

Este viernes 2 de julio el ayuntamiento de Nezahualcóyotl nombró a su nuevo director de Seguridad Pública; me enteré por Twitter y subí la nota con la información que mandó el reportero en su avance, luego, en la honorable mesa editorial, dos editores comentaron que el nuevo encargado del área tenía un pasado dudoso (por decir lo menos).

Inmediatamente saliendo busqué algo del flamante funcionario: Víctor Manuel Torres Moreno. Una búsqueda rápida en tweetdeck me dio lo que buscaba: un periodista (al que debería dar crédito pero cuyo nombre no recuerdo) dijo que Raymundo Riva Palacio había escrito algo sobre el tema, aunque no aclaraba en qué sentido. Gracias a Google encontré la columna Estrictamente personal del 21 de noviembre de 2005, el título y la bajada adelantan casi todo: Fuego sobre TolucaNuevos nubarrones hay sobre el gobierno del estado de México, donde el subprocurador Víctor Torres Moreno aparece en el corazón de una investigación sobre narcotráfico, ¡zaz!

La columna reproduce, al estilo de este periodista, información inaccesible para la mayoría:

La indagatoria, de sí suficientemente explosiva, encontró que las redes de protección no terminaron con el gobierno de Montiel, sino que permanecen intactas en el nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto, a quien no pocos consideran el modelo del nuevo priísmo que se quiere vender a la sociedad.

En el centro de la investigación aparece el procurador general de Justicia mexiquense, Alfonso Navarrete Prida, (…) a quien se responsabiliza de haber abierto la puerta de la penetración del narco en el gobierno del estado de México al llevar a trabajar con él a Víctor Manuel Torres Moreno como subprocurador de Justicia. La investigación se centra en él, de quien los servicios de inteligencia sospechan hace tiempo, porque varias de las personas que llevó a trabajar con él han estado involucradas en la cadena de ejecuciones que han sacudido la zona metropolitana de la ciudad de México en el último año.


En otras búsquedas se puede rastrear la carrera de este funcionario desde la década de los años 90, pero en años posteriores  destacan las detenciones de varios colaboradores que trajo a la PGJEM.

Me tocó llevar la nota en la edición impresa: pensé que pueden existir muchas versiones sobre el pasado de algún funcionario, pero mientras no se compruebe algo nadie lo puede acusar de ser narco o secuestrador; además, faltaba que alguien se aventara el compromiso de generar alguna duda sobre su pasado.

Al final, esta duda se generó desde una fuente de información cuyo papel debería ser exactamente el contrario; el mismo alcalde de Neza, Edgar Navarro, aclaró en la sesión de Cabildo que revisaron muy bien la trayectoria del funcionario ¡desde diciembre!

La nota dice (el presidente municipal) “Rechazó que el nuevo director tenga algún nexo con algún grupo criminal (…)  Añadió que tiene una carrera limpia y cartas de recomendación de todos los lugares donde  ha trabajado. Su salida de esas dependencias es porque concluyó su ciclo no porque lo hayan corrido”.

Todavía no aprendo bien ese mecanismo de piensa mal y acertarás, pero esa fama y esa presentación oficial creo que no ayudan mucho.

El funcionario en cuestión:

El nuevo encargado de seguridad pública. Foto: Especial

Toda la columna  de Riva Palacio aquí: http://www.eluniversal.com.mx/columnas/53541.html