Tlatlaya: investigaciones difieren sobre número de ejecuciones

Luego de 128 días del homicidio de 22 personas en el municipio de Tlatlaya, Estado de México, existen tres versiones distintas sobre cuántos elementos del Ejército participaron y cuántas víctimas fueron ejecutadas extrajudicialmente.

Hasta ahora se conocen tres versiones documentadas: la recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la publicada por la Judicatura Federal que se realiza con los elementos aportados por la Procuraduría General de la República (PGR) y el trabajo periodístico de la revista Esquire, que entrevistó a una de las sobrevivientes.

El 30 de junio, alrededor de las 5:30 horas, elementos del batallón 102 del Ejército mexicano asesinaron a 22 personas en una bodega que se ubica en el kilómetro 37 de la carretera Tlatlaya-Arcelia, en el Estado de México.

Aún se desconoce cuántos elementos entraron a la bodega y cuántos de ellos dispararon contra civiles desarmados.

Una tarjeta informativa del Consejo de la Judicatura Federal publicada este domingo da a conocer por primera vez la identidad de los soldados involucrados; se trata de:

  • Alan Fuentes Guadarrama
  • Julio César Guerrero Cruz
  • Roberto Acevedo López
  • Samuel Torres López
  • Ezequiel Rodríguez Martínez
  • Fernando Quintero Millán
  • Leobardo Hernández Leónides

Tres de ellos: Fernando Quintero, Roberto Acevedo y Leobardo Hernández son acusados del homicidio de ocho personas, abuso de autoridad y alteración ilícita del lugar y vestigios del hecho delictivo. En resumen, según esta versión, tres uniformados asesinaron arbitrariamente a ocho civiles.

Sin embargo, según la recomendación de la CNDH, con peritajes de PGR y procuraduría del Estado de México, 12 víctimas tenían signos de haber sido asesinadas tras haberse rendido.

Además, los peritajes permiten establecer que tres cuerpos fueron movidos de su posición original al caer, lo que impide saber si murieron como parte de un enfrentamiento o de una ejecución.

En la recomendación por violaciones graves a los derechos humanos, la CNDH estableció que no tiene elementos para señalar con precisión quiénes participaron en las ejecuciones, pero según declaraciones y pruebas periciales “muy probablemente” se trata de al menos cinco elementos militares que ingresaron a la bodega.

De esta forma, la comisión señala la responsabilidad de cinco soldados por la muerte de 12 civiles.

El primer testimonio sobre los hechos del 30 junio en Tlatlaya fue aportado por la revista Squire, que publicó una entrevista con la mujer identificada como Julia, una de las sobrevivientes al ataque.

La mujer dijo que en el primer enfrentamiento murió un presunto delincuente. Posteriormente aseguró que los soldados sometieron, interrogaron y ejecutaron a las 21 personas restantes.

Esto fue lo que Julia dijo al periodista Pablo Ferri, de la revista Esquire:

“¿No que muy machitos, hijos de su puta madre? ¿No que muy machitos?” Así les estaban diciendo los militares a los muchachos, y pus todos salieron, todos se rindieron, sí,  Se rindieron, definitivamente se rindieron.

Yo les decía que no lo hicieran, que porqué lo hacía y ellos me dijeron…

Pero sí los mataron a todos, sí a todos, ninguno, sólo uno estaba muerto al principio.

Santiago Corcuera, integrante del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la Organización de las Naciones Unidas, dijo que aún falta investigar la responsabilidad de la cadena de mando que derivó en la muerte de 22 personas.

En el programa Aristegui de CNN sostuvo que también se debe indagar el encubrimiento de las autoridades del Estado de México y Ejército mexicano:

En Tlatlaya no hay pretexto, no hay pretexto, para que nos digan ‘voy a investigar la cadena de mando, ‘tope donde tope’, como dijo el Presidente de la República

Lo que yo veo ahí es falta de voluntad y no sólo falta de voluntad, sino muy probablemente intencionalidad de solapar o de encubrir.

La investigación de la CNDH ya señaló irregularidades en la actuación del Ejército, la PGR y el gobierno del Estado de México. Pero a 128 días de las ejecuciones en Tlatlaya aún se desconoce si habrá más responsables dentro de la cadena de mando en el Ejército. Hasta ahora único acusado por encubrimiento es el teniente Ezequiel Rodríguez, quien participó en la operación.

Peña Nieto gasta casi un millón de pesos en dos teleprompter

Presidencia de la República tiene cuatro teleprompter(s), que son equipos para asistir la lectura de discursos.

Según la solicitud de información con folio 0210000121114, dos equipos fueron comprados en junio de 2013.

Cada uno costó 494 mil 942 pesos. En total la inversión fue de 989 mil 884 pesos.

Estado mayor presidencial teleprompter PEña Nieto

El teleprompter es uno de los elementos más constantes en los eventos del presidente Enrique Peña Nieto.

En las fotos de Presidencia de la República se cuida que no aparezca, aunque en los videos de los eventos se pueden apreciar las placas de cristas sobre las que el Ejecutivo federal lee su discurso.

teleprompter peña Nieto2

“Teleprompter o apuntador óptico, es una herramienta de lectura, que se utiliza para poder seguir un discurso o texto en una pantalla o espejo, permitiendo a la persona tener un apoyo que le brinde confianza y seguridad al momento de hablar, ya sea en un discurso o en una grabación de videoclips”. Fuente.

No sé cuál es el plural de teleprompter :(

El laberinto de José Luis Martínez

Foto: Angélica Abelleyra
Foto: Angélica Abelleyra

¿Cuánto tiempo cuesta pintar una pared o lavar los platos?

 José Luis Martínez, director de Laberinto, mide ese tiempo de acuerdo a las páginas que podría escribir. Su principal problema es que la suma de las tareas cotidianas y obligaciones editoriales le complica hacerse de algunas horas para redactar.

Considera que un periodista debe tener varios estilos para escribir y dominar la capacidad de saber cuál usar, de acuerdo al trabajo que se requiere. Sí tiene clara una cosa: no se siente cómodo redactando en primera persona.

Por eso llama la atención que su última publicación -El día que cambió la noche (septiembre, 2014)- cuente de forma tan personal la tragedia del terremoto de 1985. Reconoce que no había otra forma de contar un suceso que le afectó tanto y que cambió profundamente la vida en la ciudad de México, sobre todo la diversión nocturna que conocía bastante bien.

La crónica está basada en los hechos que rodearon el 19 de septiembre de 1985 y deja entrever que la vida nocturna fue una de las damnificadas, incluyendo las marquesinas y estrellas de los cabarets de la ciudad. Además de los edificios destruidos y miles de muertes, el terremoto forma parte de la cicatriz de esa generación.

“Cuando se murieron me di cuenta que nunca había conversado con ellos”, dice sobre los compañeros y amigos que perdió hace 29 años y destaca la importancia de “reportear la mirada”.

A pesar de su gusto por la vida nocturna, sobre todo en décadas anteriores, el editor de Laberinto reconoce que no le gusta el contacto con las demás personas.

José Luis Martínez  se reunió con estudiantes del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) para relatar cómo entró al periodismo cultural y su paso por varios medios de comunicación. Aunque ha visto el desarrollo del oficio periodístico y los cambios derivados de la tecnología, no se asume como un perpetuo melancólico, de los que creen que todo era mejor antes, e incluso dice que uno de los peores riesgos es hacerse viejo, perder la capacidad de asombro.

MEDIOS

Tras una carrera de tres décadas, ahora dirige el suplemento cultural Laberinto, el cual vio la luz el 22 de junio de 2003 y desde entonces ha coordinado 288 números y cientos de contenidos que conforman en el amplio espectro del periodismo cultural.

El encarte sabatino se ha distinguido por publicar a nuevos y viejos talentos y, desde luego, José Luis Martínez afirma que los temas no se agotan en los libros, sino que se extienden en un gran abanico de manifestaciones artísticas y del comportamiento humano.

“Siempre hay un huequito para las buenas historias”, dice a los estudiantes del CIDE. Incluso, uno de los números del suplemento fue una abierta apología sobre el alcoholismo.

Dice que uno de los principales objetivos de los periodistas es “vivir las cosas” y aprender a escribirlas, pues cuando las experiencias no se ponen en un texto estamos contribuyendo al olvido. Sostiene que contar las anécdotas con imaginación es tarea cotidiana de los cronistas, lo cual se vuelve imposible cuando se pierde la capacidad de asombro.

José Luis Martínez considera que los escritores son los reyes del periodismo. Dentro de su obra destaca el libro El Santo Oficio (Conaculta, 2013) el cual recopila las columnas que escribió desde la década de 1980 sobre temas culturales y de actualidad.

El libro sirve como álbum fotográfico de momentos relevantes de las últimas tres décadas y para recordar a personajes que fueron sus protagonistas –como Huberto Batis, Xavier Velasco y Fernando Benítez. Pero sobre todo, para tener en cuenta la puntillosa pluma del periodista y su alter ego, el Cartujo, quien le servía para conversar sobre los temas elegidos.

A pesar de su larga experiencia, el periodista de la vieja guardia se ve emocionado al leer su propia crónica, como un principiante con su primer trabajo publicado.

Víctor Fuentes festeja a como estrella

Las calles que rodean el Hotel Four Season Reforma han soportado a cientos de fans de artistas como Paul Mccartney o One Direction, pero la mañana del martes 23 de septiembre Víctor Fuentes del Villar, líder de los trabajadores sindicalizados de la CFE, fue el que recibió este trato.

Alrededor de 25 personas, allegados e integrantes de la cúpula del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (Suterm), celebraron el cumpleaños 76 de su secretario general con un desayuno en el hotel de lujo.

El líder del Suterm fue recibido en el estacionamiento por una edecán de vestido negro y tacones altos.

Además del beso y abrazo de bienvenida, Víctor Fuentes dedicó largas miradas y piropos en voz baja a la mujer, sin importarle la presencia de otras personas en el recibidor del hotel de lujo. Todo y todas las personas presentes estaban dedicadas para complacer al líder.

Alrededor de 25 invitados celebraron un desayuno en el Salón Morelia de 8 a 10 de la mañana. Los elementos de seguridad del hotel tuvieron atenciones especiales para este espacio, aunque en los salones contiguos se realizaban otros eventos.

A las 9:59 de la mañana el líder terminó el desayuno y salió del hotel adelantándose a todos sus invitados.

Aunque las instalaciones le permitían abandonar las instalaciones en su camioneta Suburban plateada, Víctor Fuentes decidió cruzar la calle para saludar a decenas de personas que ya lo esperaban.

El objetivo de estas personas no era únicamente saludar a Víctor Fuentes sino fijar una impresión, pues algunas mujeres iban disfrazadas como porristas, máscaras del Fantasma de la Ópera o minifaldas y ropas ajustadas. El desfile se extendió por las calles de Burdeos y el propio Paseo de la Reforma.

No todos eran porristas. Además, se encontraban varios sujetos detectando e intimidando a los extraños que sacaban fotos.

Una vez que partió la camioneta del líder sindical los porristas corrieron a las instalaciones del Sindicato en Río Lerma. Como si fueran espontáneos una vez más dedicaron porras y lanzaron saludos a Víctor Fuentes, quien ingresó al edificio sin detenerse o bajar la venta del auto.

Entonces se reactivó el operativo de los vigilantes. Un mujer de alrededor de 40 años pidió a un reportero de MVS que observó todo el ritual que le enseñara las fotos que tenía en su celular. La solicitud se convirtió en una orden y poco a poco comenzó a azuzar a las decenas de personas que se encontraban en la calle.

Los que antes eran fans o solicitaban una oportunidad de trabajo en la CFE rodearon al reportero. Mediante insultos y amenazas le obligaron a borrar las fotos. Lo dejaron ir tras una serie de advertencias… el teléfono inteligente permitió recuperar las imágenes.

Leyendo Emeequis a través de su editora

Viétnika BatresEl carácter de una publicación es igual al de sus editores. Viétnika Batres dice que la revista Emeequis es pequeña en cuanto a su organización, pero defiende su valor periodístico e incluso afirma que con el paso de los años ha incrementado su presencia comercial.

En una casa de la colonia Condesa se reúne con estudiantes para hablar sobre su experiencia en la revista, aunque como en muchas conversaciones sobre el mundo periodístico los tópicos se salen del ámbito profesional, accede a platicar su experiencia en una de las publicaciones que hace más ruido en la ciudad de México.

El origen de esta publicación es más o menos conocido: El equipo original trabajaba en La Revista, de El Universal, donde tenían cierta libertad editorial para abordar los temas políticos más relevantes desde una postura crítica. Era el primer gobierno de alternancia en México y las herramientas de transparencia parecían brindar una nueva forma de encarar al poder. Al frente del equipo estaba Ignacio Rodríguez Reyna, un periodista acucioso y conocido como mentor de múltiples cronistas.

En 2005, los directivos de El Universal comenzaron a bloquear el trabajo de La Revista. Según cuenta Viétnika Batres, los editores entregaban cada semana el número terminado a los altos directivos, incluso después de que se mandaba a imprimir. En dos ocasiones los dueños del Gran Diario de México decidieron que los artículos de portada eran demasiado incómodos al poder y ordenaron cambios de última hora.

En una de estas modificaciones repentinas se cometió un error que develó la trampa editorial, pues aunque se suprimió el artículo incómodo -un reportaje de Daniel Lizárraga sobre el fideicomiso entregado a Vicente Fox antes de asumir el poder- la referencia quedó en el índice de La Revista.

Viétnika cuenta esta historia con una media sonrisa dibujada en la cara. En realidad es una versión que se conoce bastante bien en el medio periodístico: cansados de esta situación, los colaboradores de La Revista renunciaron a El Universal para crear su propia publicación.

El nacimiento de Emeequis fue resultado de la participación de múltiples actores de la sociedad que buscaban crear un nuevo medio independiente. Fueron convocados ciudadanos de diversos orígenes, intelectuales y periodistas para crear una base económica que sirviera para lanzar la revista, antes de que el crow founding –cuando una multitud se junta u organiza para fondear una causa- fuera famoso en estas latitudes. Finalmente lo consiguieron y nació Emeequis.

Hay una parte de lo que cuenta Viétnika que hace parecer que trabajar en Emeequis es medio jodido (quien lo dice, si es Viétnika, en comillas): espacio pequeño, muebles puestos por los propios periodistas, futuro incierto, falta de experiencia en el mercado… Sería jodido si no existiera la otra parte: una apuesta periodística basada en la crónica y la investigación de los temas centrales.

La entrevista con estudiantes del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) coincidió con la salida de un reportaje de portada sobre Julio Cortázar, en el que se exhibió cómo el escritor era seguido por espías de la Dirección Federal de Seguridad –un organismo policial del Estado mexicano que antecede a los actuales organismos de inteligencia- y que bien podría resumir el trabajo de la revista. Se trata de un tema que está a la vista de todos, con un banco de información- el Archivo General de la Nación- abierto y que sin embargo pocos periodistas tienen el tino de descubrir, editar y presentar de forma tan cuidadosa como el número de septiembre de 2014.

El carácter de una publicación lógicamente está en quienes la hacen. Aunque en el caso de Emeequis la voz principal es la de Ignacio Rodríguez, algo puede rastrearse del color de la revista en el perfil de Viétnika Batres, la segunda a bordo, que pertenece al equipo original de La Revista y que vio pasar los primeros años inciertos de la publicación, al grado de tener que suspender los salarios durante algún tiempo y tener ediciones de escaza circulación.

Para cada problema de la revista tuvo una respuesta: la señora de limpieza siempre tuvo seguro social, la oficina de Ignacio Rodríguez es el lugar más seguro para guardar los cuadros que no se vendieron en la subasta inicial, los socios pueden ir cuando quieran a preguntar por las finanzas (“por qué no se pararon ahí en las épocas difíciles”, pregunta Viétnika), la redacción ha funcionado como escuela para reporteros que no siempre fueron agradecidos y así sucesivamente; una publicación pequeña pero de la cual se habla ampliamente.

Si algo tiene claro la editora es que la vocación de Emeequis es el periodismo serio y que éste es bien valorado por la sociedad; que se puede construir una publicación que sea honesta con sus lectores y frontal con los poderes.

De risa fácil, seguridad al hablar y con una anécdota lista sobre reportajes o cosas interesantes de la revista (como cuando tuvieron que aprender el sistema de distribución de las publicaciones impresas) Viétnika se desgrana, platica de forma abierta, con una postura clara sobre las cosas e invita a los cuestionamientos.

En efecto, tras conocer a Viétnika Batres se lee un poco la revista Emequis.

EMP gasta 300 mil pesos en viaje de Angélica Rivera a Brasil

Angélica Rivera
Angélica Rivera

La esposa del presidente Enrique Peña Nieto viajó a Brasil el 24 de junio de 2014. El pretexto fue asistir al partido Mexico VS Croacia del mundial de Futbol.

Según una solicitud de información, el Estado Mayor Presidencial gastó 23 mil 163 dólares para acompañar a Angélica Rivera en su viaje. 306 mil 022 pesos, al tipo de cambio actual.

De acuerdo a la dependencia, esta actividad tiene fundamento en el artículo cuarto del reglamento del EMP, que dice:

Artículo 4.- El Estado Mayor Presidencial tendrá las misiones generales siguientes:

I. Garantizar la seguridad del Presidente de la República, de su familia, de los mandatarios y altos funcionarios extranjeros que visiten el territorio nacional, de los ex Presidentes de la República, y de otras personas que por la importancia de su cargo o encomienda, o por su situación, expresamente ordene el titular del Ejecutivo Federal;

En la solicitud, Presidencia de la República dijo que el viaje fue “personal”. Además, Angélica Rivera no es una funcionaria pública, por lo que no hay una partida para gastos de viaje u otras actividades.

De acuerdo a Quien, Angélica Rivera estuvo en el palco VIP de la Arena Pernambuco en Recife.

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